Seguro que a estas alturas ya debes conocer casi todos los peligros que puede suponer la exposición al sol sin protección. Posiblemente lo que se te olvida a veces es que los rayos ultravioleta (UV), los cuales provocan manchas y el envejecimiento prematuro de la piel, están presentes a lo largo de todo el año. Es por ello, que para evitar los efectos dañinos del sol en tu piel tienes que aplicar protección solar a diario, incluso en invierno.

A continuación, podrás encontrar qué hace la exposición del sol sobre tu piel, así como la manera de elegir el protector solar más adecuado y otras maneras de protegerte del sol. No solo eso, también verás cuáles son las diferencias entre los rayos UVA y los UVB, así como los diferentes tipos de protectores solares que hay.

No dejes de leer para descubrir cómo cuidar y proteger tu piel del sol. ¡Conviértete en toda una experta!

¿Sabes qué Hace la Exposición al Sol en tu Piel?

Posiblemente pienses que esta pregunta es muy obvia dado que todos los veranos las diferentes marcas que fabrican cremas solares te bombardean con la importancia de proteger tu piel del sol. Sin embargo, son pocos los casos en los que te explican qué efectos negativos tiene la exposición al sol en tu piel sin una protección solar adecuada.

Algunos de estos ejemplos probablemente ya los conozcas, pero a lo mejor no te habías parado a pensar en todo lo que puede provocar en tu piel con el paso del tiempo.

  • Decoloración de la piel o hiperpigmentación, lo que se traduce en: pecas, manchas oscuras, amarillamiento de la piel entre otras.
  • Arrugas prematuras, líneas de expresión más marcadas y flacidez de la piel. Todo ello causado por el daño que se produce a la elastina y el colágeno que son las fibras encargadas de mantener la piel flexible a la par que fuerte.
  • Lesiones cutáneas precancerosas y cáncer de piel, producidas por daños en la función inmunitaria de la piel.

Es por estas razones que aplicarte protección solar sea cual sea la época del año es crucial.

Rayos UVA y UVB: Diferencias

Antes de continuar con el siguiente tema y tras ver los efectos del sol en la piel, es importante explicar de manera breve qué son exactamente los rayos UVA y UVB.

UVA

Estos son los rayos ultravioleta A, también llamados de “onda larga”. Suponen en torno al 95% de los rayos que llegan a la superficie de la Tierra. Estos rayos pueden penetrar en la piel de manera mucho más profunda que los UVB, y son los culpables de las manchas oscuras o las arrugas. No solo eso, sino que también pueden llegar a provocar cáncer de piel.

UVB

Se trata de los rayos ultravioleta B o de “onda corta”. No penetran tan profundamente en la piel como si lo hacen los rayos UVA. Son los responsables de provocar el enrojecimiento de la piel y las quemaduras solares. Son más intensos desde principios de primavera hasta inicios de otoño, y principalmente durante las horas más soleadas del día.

Aunque disminuyen en invierno, se reflejan fácilmente en la nieve y el hielo, por lo que son “peligrosos” cuando practicas deportes en la nieve o haces rutas por montaña en días soleados.

Tipos de Protectores Solares y Cómo Escoger el Adecuado

Existen dos tipos de protectores solares: los físicos y los químicos. Cada tipo utiliza un mecanismo diferente para filtrar los rayos UV y proteger la piel.

Protectores Solares Físicos

Este tipo de protectores solares se asientan en la superficie de la piel, actuando de esta manera como un bloqueador físico para desviar los rayos UV de la piel. Al bloquear de manera superficial los rayos, los protectores solares físicos te protegen tanto de los rayos UVA como de los UVB.

Al crear una barrera física entre la piel y los rayos del sol, este tipo de protector solar son eficaces nada más aplicarlos. Si bien es cierto al asentarse en la superficie de la piel, el sudor, el roce con la ropa u otras acciones puede hacer que se vaya diluyendo por lo que es necesario aplicarlo con frecuencia para asegurarte una buena protección.

Los pros son que cuentan con protección total frente a rayos UVA y UVB, de acción inmediata y además no obstruyen los poros. Por otro lado, algunos de los contras serían que es necesario aplicarlos con frecuencia y que pueden dejar pigmento blanco sobre la piel.

Protectores Solares Químicos

Por otro lado, puedes encontrar los protectores solares químicos que son aquellos que se absorben y se asientan en capas más profundas de la piel. Lo que hacen es absorber los rayos UV y luego transformarlo en calor que posteriormente se libera de la piel.

Este tipo de protectores pueden no proteger contra todos los rayos UVA que son los que causan daños en las capas más internas de la piel. Además, tardan en torno a unos 20 - 30 minutos en ser efectivos, por lo que es importante aplicarlos teniendo en cuenta ese tiempo antes de exponerte al sol a diferencia de los físicos, que se pueden aplicar inmediatamente antes.

Asimismo, también hay que tener en cuenta que los protectores solares químicos pueden llegar a obstruir los poros y causar problemas en pieles sensibles o con tendencia acneica.

Una de las principales ventajas es que se necesita aplicar menos producto para ofrecer la misma protección que un protector físico, también son más fáciles de extender en la piel y después quedan con un acabado “invisible”. En cambio, si te fijas en los inconvenientes tienes que no son eficaces contra todos los rayos UVA, requieren de una aplicación frecuente, necesitan un tiempo previo a la exposición al sol para ser eficaz y pueden empeorar el acné o la rosácea.

No olvides que incluso en los días más nublados y fríos, debes aplicarte protector solar en toda la piel expuesta para mantenerla siempre bien protegida.

Cómo Elegir el Mejor Protector Solar

Conociendo los diferentes tipos de protectores solares, ahora encontrarás una serie de tips básicos para escoger el protector solar más adecuado para tus necesidades.

Fíjate en los ingredientes

Primero y primordial es importante que te fijes en la composición que tienen. Los ingredientes más conocidos por su seguridad y eficacia clínica en los protectores solares físicos son el óxido de zinc y el dióxido de titanio. Podrás encontrar este tipo de producto en cualquier perfumería o tienda de cosmética. Si por el contrario prefieres optar por un protector solar químico, es aconsejable que en la medida de lo posible evites la oxibenzona.

Escoge crema en vez de spray

Si bien es verdad que las opciones de protección solar en spray son más cómodas que las cremas, al utilizar este segundo tipo puedes reducir la inhalación y exposición pulmonar a los ingredientes que la componen.

Ten en cuenta el uso

A la hora de elegir una opción u otra, es importante que tengas en cuenta qué vas a estar haciendo. Por ejemplo, si vas a sudar porque estás haciendo deporte o decides ir a nadar es mejor que escojas un protector solar químico. Mientras que si vas a estar expuesto al sol durante la mayor parte del día es mejor un protector físico, y más en el caso de que tengas la piel sensible o con tendencia a sufrir brotes de acné.

No te fijes solo en los números del FPS

Si solo te fijas en el índice FPS puedes acabar realizando un uso incorrecto del producto y por ende no mantener tu piel protegida del sol. Al final, es mucho más eficaz aplicar adecuadamente un producto que tiene un FPS bajo que confiar en una incorrecta aplicación de un protector solar con un FPS alto.

Aplica correctamente la protección solar

Parece un punto muy obvio, pero es importante aplicar de manera adecuada el protector solar. Para ello, aplica una capa sólida y uniforme para obtener una protección óptima. No te olvides de que en el caso de que optes por un protector químico deberás aplicarlo al menos 20 - 30 minutos antes de la exposición al sol.

Y por supuesto, vuelve a aplicar al menos cada dos horas.

No lo olvides

Puede parecer pesado o darte pereza, sin embargo, piensa que cualquier protector solar es mejor que no llevar ninguno para proteger tu piel de los perjudiciales rayos UV.

Además de ponerte protector solar sabes que existen otra serie de formas de proteger tu piel del sol, tales como limitar la exposición al sol sobre todo en las horas que los rayos inciden con mayor intensidad, cúbrete siempre que puedas (la ropa es una primera defensa contra las quemaduras y demás daños producidos por los rayos UV), añade a tu rutina de cuidado de la piel bases u otros productos de maquillaje que cuenten con una protección solar adicional.

Con todas estas recomendaciones podrás disfrutar de los rayos del sol en cualquier época del año sin sufrir sus efectos dañinos. ¡Mantén tu piel con un aspecto joven y libre de manchas!

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Aprende cómo elegir el protector solar adecuado.
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