Elaborar tus propios jabones es muy interesante, ya que podrás controlar con detalle los ingredientes que incluye. Con ello evitarás agregar cualquier elemento inadecuado o que pueda provocar algún problema con tu tipo de piel.

El jabón de manteca de karité es un producto que ayuda a regenerar tu piel a nivel celular. Cuenta con una alta proporción de vitaminas, destacando las del complejo A, D, E Y F.

Se caracteriza por su gran capacidad de hidratación, capaz de mejorar el estado de tu piel desde el interior al exterior. Sin embargo, hay muchas maneras de preparar el jabón. Dependiendo de los ingredientes que le agregues, el resultado puede ser más o menos hidratante.

Aquí te ayudo a preparar un jabón de karité casero e hidratante con algunos métodos muy fáciles de seguir:

Métodos para Hacer Jabón de Karité Casero

Jabón de Karité con Arcilla, Glicerina y Aceites Esenciales

Este método es uno de los más seguros de seguir, y es que no te hará falta estar manipulando ningún tipo de elemento tóxico.

Te hace falta

· 1 taza de jabón orgánico

· 1 cucharadita de glicerina vegetal

· 1 cucharada de manteca de karité

· 1/4 de arcilla de Ghassoul (la puedes sustituir por arcilla rosa, verde o bentonita en el caso de que no conseguirla)

· Una olla doble para derretir

· Un poco de alcohol puro

· Molde de silicona en donde harás el jabón

Opcionalmente le puedes agregar 10 gotas de aceite esencial de palo de rosa, 10 de aceite esencial de incienso y 10 de geranio de rosa, para que tenga un mejor olor

Elaboración paso a paso

Empieza fundiendo la taza de jabón orgánico, puedes cortarlo en dados y poner a calentar unos segundos en el microondas, o al baño maría. Si lo haces al microondas, saca de vez en cuando y remueve.

Coloca un recipiente al baño maría a temperatura lenta. Agrega el jabón y la manteca de karité mientras vas removiendo para que todo se mezcle.

Cuando se hayan integrado las diferentes grasas, es el momento de retirar del juego.

Ahora introduce la arcilla y remueve a conciencia, todo el tiempo que necesite la mezcla para evitar que se formen grumos.

En este paso puedes aprovechar para introducir aceites esenciales, aunque recuerda que este paso es opcional.

Antes de que se enfríe la mezcla, colócala en el molde para que adopte la forma deseada.

Añade un poco de alcohol puro en el jabón para que desaparezca cualquier burbuja.

Deja que la mezcla se seque y se enfríe durante unas 24 horas antes de retirarla del molde.

Y así de fácil, ya tienes tu jabón de base de manteca de karité listo para usarlo.

Jabón de Manteca de Karité, Aceite de Oliva y Aceite de Ricino

La mayoría de las recetas de jabón de karité se elaboran con hidróxido de sodio (sosa cáustica). Así se puede conseguir un tipo de producto más consistente y con mejores propiedades, aunque hay que llevar mucho cuidado cuando se maneja lejía.

Precaución: Si vas a seguir este método debes usar ropa de manga larga, gafas, mascarilla y guantes.

Ingredientes

· 64 gramos de hidróxido de sodio

· 145 gramos de manteca de karité

· 120 gramos de agua filtrada

· 225 gramos de aceite de oliva virgen extra

· 30 gramos de aceite de ricino

· Molde para jabón

· Termómetro

Elaboración

Antes de nada, nos protegemos con manga larga, guantes, mascarilla y gafas. Asegúrate de seguir estos pasos en un lugar bien ventilado.

Colocamos el agua en una olla de gran profundidad y agregamos el hidróxido de sodio (tendrá forma de cristales). Renueve bien hasta que se disuelvan.

El proceso anterior habrá calentado el agua, así que espera un rato hasta que se enfríe.

Coloca un recipiente a baño maría y derrite la manteca de karité junto con el aceite de oliva y el aceite de ricino.

Asegúrate de que la temperatura de la sosa y la manteca es de 38º C y mezcla todo con mucho cuidado en una licuadora. Pulsa el botón solo unos seguros, espera a que espese un poco y vuelve a empezar.

Vierte en el molde para jabón y deja que repose una semana en un lugar seguro.

Desmolda pasado ese tiempo y espera 6 semanas hasta cortar el jabón. En el caso de que todavía siga algo húmedo, espera algo más de tiempo.

Jabón de Manteca de Karité, Aceite de Coco y Aceite de Oliva

Usar sosa cáustica para hacer jabón es todo un clásico.

Como podrás ver en esta receta, con la manteca de karité también funciona.

Materiales necesarios

· 80 gramos de sosa cáustica

· 120 gramos de agua destilada

· 200 gramos de aceite de oliva extra virgen

· 150 gramos de aceite de coco

· 25 gramos de aceite de germen de trigo

· 80 gramos de manteca de karité

· Moldes para jabón

· Termómetro

· Film trasparente

Elaboración

Coloca todos los aceites y la manteca de karité en el mismo recipiente y calienta hasta que lleguen a 60º C.

Vierte el agua en un recipiente de plástico, introduce la sosa y remueve con energía. Ahora el agua estará caliente, por lo que debes esperar a que se enfríe.

Ve añadiendo los aceites derretidos y usa una batidora para remover todos los ingredientes hasta conseguir una mezcla homogénea y espesa.

Agrega la mezcla en tantos moldes como puedas (lo más normal es que te dé para 8 jabones de karité).

Usa film transparente para pegarlo al jabón y evitar así la entrada de aire (se podría estropear si no lo tapas).

Cuando se haya puesto duro estará listo para ser desmoldado.

Si quieres que la textura del aceite sea más suave puedes agregar 10 gramos de cera de abeja en el primer paso.

Jabón de Manteca de Karité y Aceite de Macadamia

El aceite de macadamia es uno de los más hidratantes que existen. Ayuda a suavizar, tonificar y a calmar la piel, la hidrata y tiene el mismo efecto sobre el pelo. Incluso hay varias líneas de investigación que sugieren que podría ser un buen aliado contra el colesterol malo.

Aquí tienes la última receta para hacer jabón de manteca de karité. Vuelve a extremar las precauciones con guantes, mascarilla y gafas, ya que usamos de nuevo productos corrosivos.

Ingredientes para la receta.

· 500 gramos de manteca de karité

· 200 gramos de aceite de nuez de macadamia

· 200 gramos de aceite de oliva virgen extra

· 114 gramos de hidróxido de sodio

· 10 gramos de dióxido de titanio para cosmética

· 280 mililitros de agua desmineralizada

· 2 gr de aceite esencial de menta

· 2 gramos de vitamina E

· Una olla doble para derretir

· Termómetro

· Molde de silicona para jabón

· Colorante verde o el de tu preferencia (opcional)

Proceso

Introduce el agua y la sosa en recipientes separados. Vierte la sosa sobre el agua hasta que se disuelva. Deja que se enfríe la mezcla.

Agrega en una olla doble la manteca de karité y deja que se funda al baño maría.

En otro recipiente mezcla el resto de aceites y agrega el dióxido de titanio evitando que queden grumos. A esta mezcla añade la vitamina E.

Mezcla la manteca de karité con la combinación de aceites y dióxido de titanio. Debes asegurarte de que la temperatura sea de entre 45 - 60º C para conseguir una buena disolución.

Añade la sosa con el agua y bate con una batidora muy suave.

Rellena el molde usando el jabón y deja que seque unas 24 horas.

Una vez haya pasado este tiempo, debería estar ya duro, así que lo cortamos en pastillas y guardamos en un lugar seco.

El proceso de saponificación puede tardar unas 6 semanas en completarse. Una vez que haya ocurrido, ya lo podrás usar como jabón convencional.

Ya conoces 4 prácticas recetas para hacer jabón de karité. Eso si, te insto a seguir todos los pasos a rajatabla y a usar todos los elementos de protección adecuados para evitar cualquier riesgo.

Si te ha gustado este artículo, por favor compártelo. ¡Guarda ESTE PIN en tu tablero de Jabones Naturales de Pinterest y consúltalo en cualquier momento! :)

Aprende a hacer jabón con manteca de karité para hidratar tu piel en cada baño.
  • Save

Aprende a hacer jabón con manteca de karité para hidratar tu piel en cada baño.
  • Save