Si cada vez prefieres opciones más naturales dentro de tus productos de cosmética y cuidado de la piel, puedes empezar a probar por hacerlos tu misma en casa. Los jabones artesanales marcarán la diferencia, sentirás y verás tu piel totalmente diferente.

Y ello, gracias a todas las propiedades que se aprovechan de los ingredientes naturales. Descubre todos los beneficios que tiene elaborar tus propios jabones caseros, con toda la información que necesitas. ¡No te lo pierdas!

Beneficios de los Jabones Caseros

Son muchos los beneficios que tienes cuando optas por elaborar jabones artesanos en casa en vez de comprarlos en tienda. Además de que sabes exactamente la cantidad y el número de ingredientes, serán de jabones naturales sin químicos ni derivados del petróleo.

Estos son algunos de los principales beneficios:

  • Llenos de vitaminas y antioxidantes.
  • Elaborados con ingredientes naturales y ecológicos.
  • Con aceites esenciales y vegetales llenos de propiedades.
  • Limpian y cuidan tu piel de forma natural.
  • Respetan el medio ambiente.

Seguro que ya no te faltan motivos para animarte y empezar a hacer tus pastillas de jabón caseras.

A continuación, encontrarás los diferentes métodos que hay para elaborar este producto y así convertirte en toda una experta.

Métodos de Elaboración de Jabones Naturales

El proceso de fabricación de jabón se lleva a cabo gracias a una reacción química llamada saponificación.

La saponificación es cuando un cuerpo graso se une al agua y a una base para convertirse en un jabón.

Existen muchas formas de hacer jabones artesanales naturales, pero son principalmente los dos siguientes los que hay para prepararlos:

  • Proceso en frío: el resultado es un jabón opaco y lechoso.
  • Proceso en caliente: el jabón suele ser es transparente.

Procesado en frío

Este tipo de método de elaboración se denomina de este modo porque no se añade calor adicional durante el proceso de fabricación del jabón. Es decir, se va a basar en el calor generado por la reacción química de los ingredientes.

Las ventajas de los jabones saponificados en frío

-  No se añaden fuentes de calor, elaborándose de manera natural.

-  Tanto los beneficios como las propiedades de los aceites utilizados para crear el jabón se mantienen.

-  Este proceso permite conservar mejor todos los ingredientes.

La principal desventaja es el tiempo que lleva todo este método:

-  Una vez se vierte el jabón en el molde, el proceso de saponificación tardará entre 24 y 48 horas.

-  Pasado ese tiempo, se saca del molde, se corta en barras o pastillas y se tiene que dejar entre 4 - 6 semanas para que este proceso finalice por completo.

Este método produce glicerina de manera natural, que se trata de un excelente hidratante para la piel. Es por ello, que estos jabones procesados en frío son muy recomendables para pieles secas y sensibles.

Procesado en caliente

A diferencia del método en frío, el procesado en caliente implica aplicar calor adicional a la mezcla de jabón.

Esto hace que el proceso de saponificación sea mucho más rápido, no tendrás que esperar semanas para poder utilizar el jabón. Una vez se haya endurecido podrás usarlo sin ningún problema.

En este caso, un inconveniente sería que el proceso en sí de preparación es más largo y laborioso que en frío, aunque después no tengas que esperar tanto.

Gracias a este método en caliente, las propiedades como los aromas suelen durar más en el tiempo. Mientras que con la elaboración en frío suelen ir desapareciendo durante el tiempo que el jabón está en proceso de curación (4 - 6 semanas).

Si estás empezando a adentrarte en este maravilloso universo de hacer tus propios jabones, sí que te recomiendo que comiences por aquellos que se hagan con el proceso en frío dado que es mucho más fácil.

Y según vayas cogiendo más soltura podrás empezar a probar con la elaboración en caliente.

Los Mejores Aceites para Hacer Jabones

Una vez ya has visto cuáles son los diferentes métodos para elaborar jabón, el siguiente punto importante son los ingredientes.

Para que te sea más fácil, sobre todo al principio, te cuento los principales 3 mejores aceites para elaborar jabones.

Por supuesto, a estos aceites naturales, que van en una mayor cantidad dentro de la mezcla, se pueden añadir gotas de diferentes aceites esenciales para enriquecer y dar más propiedades a tu jabón.

Aceite de Oliva

Ampliamente conocido por sus propiedades hidratantes, el aceite de oliva puede convertirse en uno de tus grandes favoritos especialmente si tienes la piel sensible.

Además, tiene antioxidantes naturales, protegiendo la piel de agentes externos.

Las jabones que elabores con este aceite son suaves y generan poca espuma.

Aceite de Coco

Este aceite vegetal es otro que no podía faltar dentro de este top 3.

Seguro que ya conoces todos los beneficios y propiedades del aceite de coco, sin embargo cabe destacar para la elaboración de jabones sus propiedades hidratantes y purificantes.

Si usas este aceite solo puede que el jabón te reseque la piel, por ello te recomiendo que lo combines con otro aceite vegetal para sacarle el máximo partido a sus propiedades.

Con el aceite de coco tendrás unos excelentes jabones limpiadores, que además generarán mucha espuma.

Aceite de Ricino

Gracias a que es un aceite rico en vitamina E, ayuda a una profunda hidratación de la piel. Como en los casos anteriores, esta propiedad es esencial para que el jabón casero que hagas mime y cuide tu piel.

No solo eso, sino que también es un buen aliado para tratar las irritaciones de la piel. Por lo que es una excelente opción para los jabones de afeitar.

En el caso del aceite de ricino, para evitar que quede el jabón con una sensación pegajosa es mejor utilizar un porcentaje menor al 10%. Igualmente, lo ideal es que no utilices más de un 5% para que te quede un jabón perfecto.

Receta Fácil de Jabón Artesanal

Ahora que ya tienes toda la información necesaria, es hora de que te pongas manos a la "espuma" y pruebes a elaborar tus propios jabones caseros artesanales empezando con la receta que encontrarás a continuación.

Jabón de Hierbas

Ingredientes

Instrucciones

1.  Primero, tendrás que cortar el bloque de glicerina transparente en trozos más pequeños.

2.  Después, derrite la glicerina siguiendo con atención las instrucciones que vengan en el envase.

3.  Despacio y con cuidado ve añadiendo las gotas de los aceites esenciales que quieras. Al hacerlo de esta manera evitarás que se formen burbujas en la mezcla.

4.  Antes de poner la mezcla en los moldes, golpea suavemente el recipiente contra la mesa para que las burbujas que todavía puedan quedar, desaparezcan.

5.  Coloca los moldes que vayas a utilizar para tus jabones sobre una mesa o superficie plana y pon al fondo un par de hojas o flores secas.

6.  A continuación, con mucho cuidado llena cada uno de los moldes con el jabón derretido.

7.  Deja que se enfríen (entre 1 - 2 horas) y después sácalos del molde para que se terminen de secar y/o enfriar.

Como puedes comprobar es una receta muy sencilla para iniciarte en el mundo de los jabones caseros.

Si ya te ha picado el gusanillo y quieres descubrir más recetas, entonces tienes que probar a hacer este jabón de avena y miel. ¡No te defraudará!

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Haz tus propios jabones caseros artesanales.

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